Deixis en fantasma
Aquello.
No eso.
Ni
-mucho menos- esto.
Aquello.
Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.
Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño.
No eso.
Ni
-mucho menos- esto.
Aquello.
Lo que está en el umbral
de mi fortuna.
Nunca llamado, nunca
esperado siquiera;
sólo presencia que no ocupa espacio,
sombra o luz fiel al borde de mí mismo
que ni el viento arrebata, ni la lluvia disuelve,
ni el sol marchita, ni la noche apaga.
Tenue cabo de brisa
que me ataba a la vida dulcemente.
Aquello
que quizá hubiese sido
posible,
que sería posible todavía
hoy o mañana si no fuese
un sueño.
[Ángel González]
Ahora, una entrevista de trabajo totalmente inesperada. Si tengo suerte, esto implicará Mallorca, ¿Madrid?, Castellón, Stansted, Londres, puntas, ballet, zapatos (que los míos se caen a trozos ya..), doce horas más de clases todos los findes y jornada completa, por orden de importancia.
Deséenme suerte, estoy deseando saber qué va a empezar de ser de mí este año, que ya llego con atraso. Y a la entrevista, casi también.
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