miércoles, 28 de octubre de 2009

Estoy en el ángulo muerto,
es el sitio perfecto, nadie me ve.
Estoy fuera de juego,
batiéndome en duelo lo mismo que ayer.
A solas con mis recuerdos,
los falsos y los verdaderos,
si no me ladraran los perros creería que sueño,
nadie me ve.
Nadie me ve, nadie me ve.
Nadie-me-ve.
Estoy en ninguna parte,
rozando el desastre sin nada que hacer.
Estoy flotando en el aire,
supongo que sabes que abajo no hay red.
Sentado a la diestra del padre,
esperando la luna de Cáncer,
haciendo de la duda un arte,
planteándome en serio volver a nacer.
Volver a nacer, volver a nacer.
Nadie-me-ve.
En el ángulo muerto,
por el retrovisor, es el sitio perfecto
y sé que no, sé que no hay nada que hacer.
Cerraron el limbo y se fueron,
no vieron que yo estaba dentro
pidiéndole al camarero los sacramentos y algo de beber.
Nadie me ve, nadie me ve.
Nadie-me-ve.


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