sábado, 23 de mayo de 2009

Manhattan



Isaac: ¿Qué.. qué vas a decirme, que vas a abandonar a Emily, es eso cierto? Y.. ¿y que vas a juntarte con la ganadora del premio a la madurez emocional?
Yale: Oye, la quiero, siempre la he querido.
Isaac: Oh, ¿qué clase de amigo eres tú?
Yale: Soy un buen amigo, os presenté yo, ¿no lo recuerdas?
Isaac: ¿Por..? ¿Qué, qué te propones? ¡No.. no lo entiendo!
Yale: ¡Creí que te gustaba!
Isaac: ¡Claro que me gusta, ahora nos gusta a los dos!
Yale: ¡Pero a mí me gustó primero!
Isaac: "A mí me gustó primero".. oye, ¿qué eres, un niño de seis años? Jesús..
Yale: Yo creí que todo había terminado; no te habría alentado a salir con ella si me hubiera seguido gustando.
Isaac: ¿Y qué? Te gustaba, luego no te gustaba, ahora te gusta... Oye, aún es pronto, ¡podrías cambiar de opinión otra vez antes de cenar!
Yale: No seas sarcástico, ¿crees que me gusta todo esto?
Isaac: ¿Cuánto tiempo pensabas seguir viéndola sin decir nada?
Yale: ¡No conviertas esto en uno de tus sermones morales!
Isaac: ¡Podrías haber dicho..! ¡No sé, te bastaba con telefonearme y hablar conmigo, sabes que soy comprensivo, te hubiera contestado NO, pero te hubiera sentido sincero!
Yale: ¡Iba a contártelo, sabía que te disgustarías, pero sólo... sólo nos hemos visto unas pocas veces!
Isaac: ¿Unas pocas? ¡Ella ha dicho una! Deberíais poneros de acuerdo para contarlo, ¿no lo ensayáis?
Yale: Hemos tomado café dos veces.
Isaac: ¡No me engañes, ella no toma café! ¿O es que lo tomasteis descafeinado? No es muy romántico, más bien es un tanto geriátrico.
Yale: Bien, no soy ningún santo.
Isaac: ¡Eres muy condescendiente juzgándote! ¡Ese..., ese, ése es tu problema, es tu GRAN problema! ¡Lo racionalizas todo, no eres sincero contigo mismo! ¡Hablas de escribir un libro, pero al final prefieres comprarte el Porsche, engañas un poquito a Emily y le das la vuelta a la verdad al hablar conmigo! ¡Lo próximo será que te verás ante un comité del Senado dando nombres, delatando a tus amigos!
Yale: Te crees muy justo, ¿verdad? Somos... personas, somos humanos, ¿entiendes? ¡Tú te crees Dios!
Isaac: Bueno, tengo que basarme en algún modelo anterior.
Yale: No puedes vivir de esa manera, ¡todo es demasiado perfecto!
Isaac: Oh, ¿qué dirán de nosotros las generaciones futuras? Dios mío, algún día nosotros seremos como... como éste; ¡y puede que fuera una... una persona privilegiada, que bailara, jugara al tenis y todas esas cosas! ¡Eso es lo que nos pasa ahora a nosotros! ¡Por eso es tan importante tener un poco, un poco de integridad personal! ¡Es posible que algún día yo esté también en una clase, y quiero asegurarme de que, cuando adelgace así, piensen bien de mí!
Yale: Isaac..., ¡Isaac!, ¿adónde vas?


La moralidad, la integridad.. conceptos que tienden a sorprendernos cuando estamos a punto de comenzar la dieta que siguió el tipo a la izquierda en el fotograma.
Grande señor Allen..

No hay comentarios:

Publicar un comentario